martes 28 de septiembre de 2010

Private Emotions (Jared Leto x Ben Barnes yaoi)




Jared se observó una vez más en el espejo del cuarto de baño, y terminó de afeitarse casi a conciencia. Una vez que terminó, abrió el frasco de loción de afeitar, se lo aplicó en el rostro y sonrió satisfecho. Iba a girarse cuando alguien lo abrazó por detrás besando su cuello con un gesto familiar, el cantante y actor ladeó el rostro mostrando su perfil perfecto, y besó la espesa cabellera castaña de su amante.

Era este un muchacho de no más de 30 años, alto de tez blanca y dueño de una belleza angelical. Sus ojos, casi negros taladraron los de su amante, y sus labios se encontraron una vez más.

- Paris y yo te amamos – susurró.

- Pronto tendré que dejarlos a ambos, por un tiempo – respondió Jared con tristeza.

Se abrazaron con fuerza, el primero se encontraba allí filmando una ambiciosa película con un director belga, tenía que hacer tres papeles diferentes lo que lo agotaba mentalmente, pero como amaba los desafíos; allí estaba luchando con sus caracterizaciones. Mientras besaba la blanca piel de su compañero recordó cómo se conocieron.

*

"Para relajarse, y huir un poco del extenuante rodaje. Salió una tarde a recorrer las calles de Paris. Sin Emma, su asistente. Caminó hasta llegar al Museo Marmottan Monet, éste cerraba sus puertas a las 18:00 y ya eran la 17:00 así que se apresuró, caminó por las iluminadas galerías y se quedó absorto contemplando un cuadro de la serie “Nenúfare” de Monet. Estaba allí como cualquier turista, con sus jeans grises ajustados, una sudadera blanca, lentes tipo aviador, y una botella de agua en la mano. Perdiéndose en la contemplación del cuadro.

- ¿También es tu favorito? – escuchó una voz masculina.

Miró intrigado al que parecía ser otro turista, éste calzaba zapatillas negras, jeans azules y una camisa negra abierta en el cuello, llevaba un delgado suéter color gris amarrado en la cintura, era pálido y, tenía la sonrisa más bella que había visto en su vida. Dejó de examinarlo y sonriendo asintió.

- Me gusta la serenidad de transmite – explicó – Es primera vez que entro a este museo.

El otro lo miró con interés.

- ¿También eres turista?.

- Si, americano… ¿Y tú? – alzó una ceja.

- Inglés, pero me escapo a Francia seguido – rió.

Jared lo secundó y se quitó las gafas. Sus miradas se encontraron.

- Llámame Jay – exclamó Jared tendiéndole la mano.

- Ben, es un placer – contestó el inglés con un exquisito acento.

Acababan de darse un apretón de manos, cuando otros turistas irrumpieron en la galería, unas chicas japonesas que, al verlos empezaron a hablar agitadamente en su idioma natal. Jared suspiró y dándoles la espalda murmuró:

-¿No conoces algún Bar?.

Ben asintió, también estaba algo preocupado observando a las muchachas, ambos salieron de esa sala y, Ben iba a salir por la puerta principal, pero Jared ejerció una suave presión en su brazo, y le indicó la salida trasera.

Una vez afuera ambos miraron para todos lados, sorprendiéndose de su gesto en común.

- Lo lamento, allá adentro…- comenzó Ben.

Jared sonrió divertido.

- ¿Eres actor?.

Ben asintió y sonrió, su compañero le dedicó una sonrisa enigmática pero no dijo nada.

- He filmado un par de películas, nada importante, excepto la de Narnia – El moreno comenzó a caminar.

Jared asintió algo distraído, prefería leer novelas históricas o libros de psicología, ni siquiera había visto “El Señor de los Anillos”.

- Cuando niño creo que leí un par de libros de Lewis – exclamó echando a andar junto a Ben – Prefiero dejar la fantasía para otras cosas.

Éste lo miró fijamente, Jared agachó la cabeza, eso no había sonado para nada bien.

- Compongo canciones…- se apresuró a aclarar ante lo cual el inglés se echó a reír contagiándolo.

Caminaron unas cinco calles mientras el cielo se oscurecía sobre ellos. El celular de Jared sonó unas diez veces, hasta que, fastidiado, optó por apagarlo.

- Parece que eres un hombre ocupado – comentó Ben.

Jared sólo sonrió y bebió agua, unos truenos se oyeron a lo lejos, no tardaría en caer uno de esos aguaceros repentinos.

- En cualquier momento comienza el diluvio – murmuró.

Ben suspiró algo contrariado, aún faltaba para que llegaran al Bar.

-¿Tomamos un taxi? – sugirió.

Jared aceptó, en menos de 10 minutos estuvieron en el barrio latino, allí caían unas gotas de lluvia, pero nada para preocuparse. Ben guió a Jared a un Bar escondido, y se sentaron en una de las mesas de atrás.

- Nunca había venido a este lugar – comentó Jared mirando alrededor.

El lugar no estaba muy lleno, una banda tocaba jazz, mientras Ben pedía una botella de whisky.
-No bebo nunca – rió Jared algo contrariado, pero entendió que estando en un bar y en Paris, sería absurdo pedir agua mineral con unas rodajas de limón.

Ben se limitó a sonreír y le sirvió una copa.

- Hoy es una ocasión especial…un actor y un compositor en Paris.

Por toda respuesta el de ojos celestes alzó su vaso, y brindaron.

Pasaron toda la velada hablando de lo humano y lo divino. Jared estaba maravillado ante la inteligencia de su acompañante. Ben se sorprendía de las teorías de Jared y su vehemencia. Terminaron bebiéndose toda la botella de whisky, más una de vodka.

- Mañana no podré con mi alma – susurró el mayor intentando levantarse de su asiento.

- No creas que siempre bebo así…Menos con alguien que acabo de conocer – se excusó Ben.

- Y en un museo – rió Jared.

Ambos salieron sosteniéndose mutuamente, ahora llovía copiosamente, y Ben llamó a un taxi.

- ¿Te importaría…si vamos a tu hotel – Le dijo Jared.

- Para nada? – replicó el actor inglés.

Para suerte de ambos, Ben no había escogido ningún hotel de renombre, subieron al ascensor y bajaron en el octavo piso. Para Jared caminar por el estrecho pasillo alfombrado era toda una hazaña, sentía que el piso era de algodón, y sonrió cuando Ben luchó por varios minutos intentando abrir la puerta, para darse cuenta de que estaba en la habitación equivocada.

- Bienvenido a mi hogar – rió Ben haciéndolo pasar.

Jared se tambaleó y se sentó en la cama, llevándose las manos a la cabeza susurró:

- Gracias por invitarme.

Ben se sentó a su lado y lo observó, Jared lo miró de reojo y metiendo la mano al bolsillo encendió su BlackBerry, tenía 16 llamadas perdidas, 20 mensajes de voz y 12 de texto.

- Bueno…cuéntame – silbó Ben viendo lo requerido que era Jared.

Este tipeó con algo de dificultad un mensaje para Shannon y Emma, se giró para mirar a Ben, y guardó el celular. El moreno se estremeció al verlo tan cerca, esos ojos celestes lo hipnotizaban, y no era gay, ni siquiera bisexual. Se apartó un poco, y se pasó la mano por la frente, confundido.

- Yo…es primera vez que hago esto – musitó.

Jared alzó una ceja y lo miró con calidez.

-¿Hablas de traer a casi un desconocido a tu cuarto de hotel? – murmuró – Podría ser un reportero de farándula.

Ben negó con la cabeza y acarició el rostro de Jared.

- Ni aunque quisieras, eres muy bello para ser una rata.

Ambos se echaron a reír, Jared se recostó sintiéndose bastante mareado, ben acarició la línea de su perfil. Éste lo miró con una sonrisa.

- Podría ser…un asesino y acuchillarte en la ducha, estilo Norman Bates.

Ben rió algo incrédulo, al ver la duda reflejada en sus ojos, el mayor se incorporó y lo besó suavemente en los labios.

- No haré nada que no quieras – declaró mirándolo con seriedad.

Una lenta sonrisa se dibujó en labios del atractivo actor inglés, venciendo su timidez, le respondió en beso con lentitud.

- La cosa es que…si quiero – rió.

Jared lo abrazó y murmuró en su oído:

- Yo también, pero no quiero que ambos estemos ebrios – volvió a besarlo.

Ambos se desvistieron y entre besos y caricias se quedaron completamente dormidos, cuando Ben se despertó cerca del mediodía, Jared ya no estaba ahí. Sintiéndose frustrado y con un enorme dolor de cabeza, se levantó, y en el espejo del cuarto de baño encontró una nota.

“Me tomé la libertad de anotar mi celular en el tuyo, te veo hoy en los estudios de Christal Films a las 16:00, por favor ven.
-Jared”

Intrigado Ben se duchó, almorzó y tras intentar leer un periódico se quedó pensativo, la cara de Jared se le hacia familiar pero no recordaba bien en dónde, tal vez en algún catálogo de modas o algo así. Por su parte Jared salió del hotel y se dirigió directamente a los estudios a grabar, le costó más de la cuenta concentrarse en sus escenas y eso que sólo debía quemar un automóvil, y reencontrarse con su amor de infancia: Anna.

Cuando faltaban casi cinco minutos para las 16:00 salió disparado a su tráiler, Ben llegó puntualmente, como buen inglés, en la entrada se encontró con Emma, la que tras examinarlo lo llevó hasta Jared. Mientras caminaban en silencio Barnes se preguntaba qué hacia un compositor en un set, tal vez se dedicaba a grabar música para películas, esperaba que no fuera una de esas pésimas producciones de clase B. Emma lo dejó frente al tráiler, y se fue. Conteniendo el aliento, éste golpeó preguntándose cómo tendrían que tratarse de ahora en adelante.

Jared abrió la puerta con una sonrisa radiante, al verlo Ben dejó atrás sus últimas dudas y le correspondió la sonrisa. Jared lo tomó de una mano, cerrando la puerta tras de sí lo besó efusivamente.

- Creí que no vendrías – susurró.

Ben acarició su rostro y comenzó a besarlo sintiendo su cuerpo entre sus brazos, Jared sonrió y cuando ambos estaban prácticamente sin aire le dijo:

- También soy actor, y cantante.

- Dime alguna película en la que hayas estado… - dijo Ben mirándolo con interés.

- Réquiem for a Dream…una de drogadictos, es del 2000 – Jared iba a continuar pero su amante lo interrumpió.

- ¡Santo cielo, sabía que tus ojos me eran familiares! – Ben se echó a reír, no podía creer – Y yo creyendo que eras un compositor de películas clase B, eres una mega estrella.

Para su sorpresa, Jared suspiró con desaliento.

- No es tan así, sólo he escogido papeles que realmente quiero hacer, espero que esto no cambie nada, entre nosotros.

Ben lo besó y abrazándolo con fuerza replicó:

- Ni aunque fueras un mendigo, creo que es amor a primera vista, nunca antes me sucedió esto…con un chico, por muy guapo que fuera – lo miró maliciosamente – Y que suerte, que debo filmar “Dorian Gray” necesitaré ayuda, para algunas escenas…Tú sabes.

Jared rió aliviado y arrinconándolo susurró:

- Tengo libre el resto del día…¿Qué tal si empezamos hoy,Dorian?.

*
Jared miró sus maletas, debía regresar a Los Ángeles y Ben, tenía dos funciones de teatro en Londres. Ambos se veían algo decaídos.

- Nos encontraremos…puedo escapar seguido – musitó Jared.

Ben se animó.

- De acuerdo, pero debo estar en Londres, así que tendremos que establecer territorio ahí.

Por toda respuesta, Jared lo atrajo y quitándose una cadena que llevaba al cuello con un símbolo conocido como triqueta*, se la puso a Ben, éste lo miró asombrado y Jared le explicó:

- La triqueta es un símbolo celta, que simboliza la vida, la muerte, el renacimiento y las tres fuerzas de del universo: tierra, agua y fuego. Me lo dio mi abuela, ahora yo te lo doy a ti, para que sepas que, de verdad quiero que lo que tenemos funcione.

Una enorme sonrisa apareció en el rostro de Ben, lo abrazó y le dijo con voz conmovida:

- Entonces mandaré a hacer dos anillos con ese símbolo, porque también quiero que esto funcione.

Cada uno tomó sus maletas, aún podían ir por un café en el Aeropuerto antes de que salieran sus respectivos vuelos.

CONTINUARÁ....


P.D: Aqui les dejo el famoso símbolo xD

Pasado II (Jared x Tomo Matt yaoi)

Sintió que Tomo se movía, despertó del todo y vio la hora en el reloj del muro, era pasado el mediodía, saliendo con suavidad de la cama se metió al cuarto de baño y tras mirarse en el espejo, entró a la ducha. No quiso seguir recordando a Matt y tampoco pensar en cómo seria todo de ahora en adelante con Tomo, se mentalizó en la audición que tenía por delante. Saliendo, se vistió y garrapateó una nota para el croata y la dejó sobre la almohada, salió casi corriendo del apartamento, debía llegar temprano y seguro algunos aspirantes a actor como él, estarían desde mucho antes en la fila.

Esperaba que no lo encontraran demasiado joven con sus 16 años.

Al llegar a la esquina se compró un hot dog y un café en uno de esos típicos carritos ambulantes, descendió al metro y acomodándose en un rincón del tren subterráneo, no pudo evitar volver a pensar en Wachter al ver a un tipo rubio, de negro sentado leyendo un libro de autoayuda enfrente de él.

"Después de ese café se vieron un par de veces más…los amigos de Jared habían sufrido una golpiza monumental y fueron apareciendo paulatinamente, de vez en cuando recordaban al tipo misterioso que casi los había matado y que se convirtió casi en una leyenda para ellos. Jared sólo se limitaba a sonreír con misterio, ese tipo misterioso se estaba ganando día a día su esquivo corazón. Se veían en un Bar casi a diario, Matt comenzaba a absorberlo y a mostrarle otro mundo, casi no se drogaba y le daba más importancia a la ropa y las marcas. También conoció el departamento de Matt que estaba ubicado en un barrio más que acomodado de la ciudad. A ojos de Jared, éste sólo era un hombre de negocios.

Como tenía las llaves, Jared iba cuando quería y pasaba la mayor parte de su tiempo después de clases allá. Solo una cosa lo tenía intrigado…Un día ambos estaban sentados en el sofá, la decoración del lugar era elegante y en blanco y negro. Matt continuaba mirándolo con mal disimulada lujuria pero no intentaba nada, sólo lo besaba en los labios al saludarlo y al despedirse. Jared fingía que no se daba cuenta de esas miradas. Hojeaba una revista de decoración, le gustaba Matt y se sentía admirado y protegido por éste pero a sus 15 años no se atrevía a seducirlo.

-¿Pensaste que harás en tu futuro? – Le preguntó Matt.

Jared no apartó los ojos de un aviso de un automóvil último modelo.

- Ir a la Universidad y estudiar arte – respondió – O fotografía, es algo que aún no decido pero toda mi familia espera que vaya a la Universidad.

Matt evitó acariciarle el rostro mientras hablaba y lo miró interesado.

- ¿Acaso no quieres ir?

Jared sonrió.

- Si quiero ir…es solo que, espero poder entrar con una beca deportiva. Mi madre, mis abuelos y hasta mi hermano están juntando dinero para poder costearla si no me dan la beca no iré. Quiero hacerlo por mi mismo.

El mayor sonrió y señaló a su alrededor.

-Tengo dinero, podría ayudarte.

- Aún no me dices en que trabajas ni por qué casi nunca nos vemos de noche y me ofreces pagarme la Universidad – silbó y se echó hacia atrás divertido - ¿Qué tendría que hacer?

Matt estaba serio y enfadado, no había compartido su broma.

- Es una broma – murmuró Jared.

-Nunca te pagaría ni te pediría que hicieras algo – replicó.

Jared bajó la mirada, a veces se sentía más inmaduro de lo que realmente era.

-Lo sé…lo sé – repitió – Es que no sé lo que somos, me invitas a tu departamento, me das las llaves, vamos a cenar y sin embargo…No te acercas a mi – musitó - No se si es por mi, se que tengo problemas con las drogas pero nunca use agujas, tengo fama de promiscuo, y he salido con muchas chicas, pero sólo tuve sexo una vez – sonrió – realmente estoy sobrestimado.

Se calló, estaba exponiéndose y hablando demasiado, trató de hojear la revista pero se sentía bastante estúpido.

-Me voy a casa – exclamó poniéndose de pie.

Matt lo imitó y tomándolo de la pretina del pantalón lo tiró prácticamente hacia él y lo apresó entre sus brazos, besandolo apasionadamente como si no pudiera contenerse más, Jared no podía creer la repentina efusividad que demostraba su compañero, éste lo abrazó con fuerza y susurró:

- Yo…Te amo, era a ti a quien seguía…Eres tan perfecto y exquisito, tan puro – Lo miró a los ojos – No me atrevía. No sabía como acercarme a ti por miedo a espantarte. Jamás creas que no eres atractivo porque lo eres.

Jared sonrió y apretó los labios algo cohibido.

- Me gustas Matt, eres tan culto, elegante y no se que viste en mi."

El metro se detuvo, Jared se bajó del carro y tiró el vaso vacio a la basura, los recuerdos le causaban dolor y más cuando se habían separado por una tonta pelea por celos. Y ahora su amigo entrañable acababa de entrar en su vida de un modo totalmente distinto. Pensó en contarle todo a Shannon y en buscar su consejo, tan pensativo iba que ni se fijaba en que calles andaba, se detuvo y poniéndose los audífonos se ajustó el jockey buscando la dirección en su celular caminó con tranquilidad. Un poco más allá en un imponente edificio sobresalía la fila de aspirantes. Se situó en ella y bajó la mirada mientras se apoyaba en el muro preguntándose que clase de audición ridícula le harían hacer, según lo que tenía entendido era para un comercial de dentífrico. Miró distraídamente al resto, se sentía agotado. De pronto salieron tres hombres del edificio y sus ojos se quedaron inmóviles observando al más alto…Rubio, vestido de negro.

Rápidamente se bajó el jockey y se subió el cuello de la chaqueta, era Matt. Se preguntó que estaría haciendo ahí precisamente en esa audición…Al verlo sintió una extraña sensación, quiso correr a encontrarlo como en esas absurdas películas de amor, sonrió con tristeza.

“La relación iba viento en popa, Matt lo ayudaba con los estudios en la secundaria y todos notaban un cambio positivo en Jared. Se sentía feliz, pero el rubio no estaba conforme. Se molestaba cuando recibía llamadas de sus amigos, o cuando se tardaba en clases y Jared comenzó a sentirse ahogado.

- ¿Cuánto te mudarás? – Matt se le acercó y lo besó en los labios.

Jared alzó ambas cejas y dejando el libro que debía estudiar murmuró:

- Mi madre no me dejará mudarme hasta no cumplir los 21 años Matt – rió – No puedo marcharme antes, sólo a Shannon se lo permiten porque ya se graduó.

Matt murmuró algo por lo bajo, aquel día estuvo malhumorado y más serio de lo habitual, al despedirse Jared se fue directo a una fiesta y los días siguientes comenzó a alejarse del rubio. No le contestaba el celular y cambiaba de rutas para irse a la secundaria. Matt quería algo demasiado serio y, ese no era su estilo. Sabía que algún día debía enfrentarlo y explicarle por qué diablos huía de esa manera.

Recordó que era un Viernes, para variar llegaba de madrugada al apartamento de Shannon, el restaurant de abajo aún estaba atendiendo, vio a Shannon a través del vidrio y sonrió al verlo tan apuesto y educado hablando con un par de chicas. Se cruzó de brazos sintiéndose muy orgulloso de su hermano mayor y estaba tan concentrado que no advirtió que alguien lo observaba a él.

Matt tuvo que hablar para que Jared se percatara de su presencia.

- Llevas dos semanas evitándome – le dijo dolido.

Sin dejar de mirar a Shannon, éste respondió:

- Lo sé.

El rubio se acercó y observo el interior del restaurant, observando detenidamente a Shannon, era más bajo y fornido que Jared pero tenía el mismo carisma, la sonrisa y ese brillo en la mirada.

- ¿Pariente tuyo? – murmuró.

Jared notó cierto timbre de amenaza en la voz de su ex.

-Mi hermano – respondió dejando de mirar a Shannon para observarlo a él – No sabe que existes…Me alejé de ti, porque no soy la persona más correcta para el tipo de relación que buscas, Matt. Te amo pero, sólo tengo 15 años.

Matt, contrario a lo que Jared imaginaba se enterneció ante su inocencia y se sintió desarmado, acercándose a él le acarició los cabellos y lo besó con inusitada suavidad. Jared sonrió y sintió que nunca debió alejarse, menos sin una explicación clara. En ese momento supo que regresaría con él y Matt también lo sintió así.

- Vamos – dijo éste abrazándolo.”

Jared regresó al presente, conoció a Matt a los 15 años y entre rupturas y reconciliaciones estuvieron juntos hasta que cumplió 17 años, había sido a mediados del año siguiente unos meses antes de cumplir 18 cuando había sucedido lo que lo hizo alejarse definitivamente y para siempre de él.

¿Habría venido a asesinar a alguien allí? Porque a eso se dedicaba con completo placer y sin ningún remordimiento: a asesinar personas. Esperó que se perdiera en la multitud y abandonó la fila, verlo lo había hecho sentirse mal de improviso y corrió hacia el tren subterráneo, pensó en regresar con Tomo, pero eso sería darle algún tipo de señal de que quería estar junto a él y, aún no se decidía…Menos después de haber visto a Matt. Se fue cabizbajo todo el camino, asustado y preocupado hasta que llegó a “San Loco” ahí era donde Shann trabajaba. No estaba de turno y subió al apartamento.

Buscando las llaves abrió la puerta, su hermano dormía en el sofá, esto lo hacia reir porque Shannon nunca ocupaba su cama. Cerrando la puerta con suavidad se acercó a él y lo miró con ternura.

Shannon representaba todo lo bueno, lo puro y verdadero en su vida. Era un buen estudiante, un excelente atleta, un hijo y hermano modelo, e íntegro. Últimamente sentía, cada vez que lo miraba, que si pudiera ser al menos la mitad de bueno seria un muchacho más feliz.

Se inclinó a observarlo.

¿Por que un tipo tan fabuloso como tú…está solo? Le preguntó en silencio.

Era algo que lo intrigaba, su hermano tenía legiones de admiradoras, las meseras del local estaban locas por él y vivía solo en el piso de arriba, se preguntó si su hermano no tendría un amor imposible o secreto…Y recordó que Shannon siempre le preguntaba por Tomo.

Retrocedió y casi chocó con la mesa de centro, Shannon se sobresaltó y despertó.

-¿Qué hora es? – murmuró incorporándose.

Jared miró su celular.

-Las 14:45.

Su hermano lo miró.

- Deberías estar en la audición. ¿Pasa algo o te sientes mal? Te ves muy pálido – observó.

- Estoy bien, pero me siento agotado – Jared desvió la mirada.

Shannon se acercó y lo tomó con suavidad por la barbilla.

- Eso es porque pasas en parrandas, recuerda que solo tienes estos meses para estudiar y postular a una Universidad y, no has estudiado nada – remató.

Jared bajó la mirada avergonzado, su hermano lo miraba con una sonrisa, era tan único ese gesto de su hermano menor, al bajar la mirada sus largas pestañas temblaban levemente ocultando el azul de sus ojos. Decidió proseguir con menos dureza, no estaba diciendo nada que su hermano no supiera.

- De acuerdo, no pongas esa cara…Puedes salir, siempre y cuando Tomo esté contigo. Le pedí que te cuidara, ya sabes, para alejarte de algunas cosas.

“¿Le pregunto o no le pregunto?” pensó Jared.

- Oye Shann…hablando de Tomo – comenzó.

Éste lo observó viendo como la bufanda hacia juego con sus ojos.

-¿Qué hay con el? – preguntó sintiéndose preocupado.

Jared rió.

- Es…no es que sea de mi incumbencia hermano, pero…Te veo muy solo – lo miró a los ojos - ¿Tienes un amor secreto? Si, es así, puedo ayudarte – Le tocó el brazo – Confía en mi, para esas cosas soy bueno y no hay nadie en el mundo que merezca ser más feliz que tú.

Shannon se turbó, si su hermano supiera la clase de ideas que pasaban por su cabeza cuando se le acercaba, se quedó viéndolo con sus ojos color miel.

“Si tan sólo supieras que a quién amo es a ti” Pensó.

- No hay nadie – mintió – Supongo que esa persona especial aún no aparece en mi vida – sonrió - ¿Qué hay de ti? Hace tiempo que no te desapareces del mapa – ironizó aludiendo a las escapadas secretas de Jared.

Éste rió.

- Me cuesta estar solo, pero son ligues de una noche…Tampoco hay nadie especial.

No le contó que había visto a su ex, que era un asesino y que aún lo amaba pero, no regresaría por mucho que le doliera. Recordó lo que acaba de suceder horas antes con Tomo y, prefirió no contarle, pues si Tomo era a quien Shannon amaba le rompería el corazón. Conocía lo suficiente a su hermano y sabia cuando mentía. Además si le hablaba de Matt, Shannon no tardaría en darse cuenta de que era un hombre peligroso y no quería seguir siendo un dolor de cabeza para su familia.

-¿Aún te sientes mal? – Shannon se acercó y le tocó la frente, estaba tan cerca que un estremecimiento lo recorrió y, se alejó unos pasos de Jared – Recuéstate en el sofá, te prepararé algo caliente, hay tacos.

Jared lo abrazó con calidez.

-Te quiero,Bro.

Shannon no se contuvo y lo besó en la frente.

- También te quiero,Jay.

Jared se sacó el jockey y se recostó en el sofá.

Entre tanto Tomo se quebraba la cabeza discutiendo consigo mismo en si llamar a Jared o no, sentado en el sofá veía el número de éste, le temblaban las manos y desistió. Poniéndose de pie, buscó su chaqueta y salió rumbo al bar de siempre, prefería estar allá que estar solo en casa quebrándose la cabeza por quien, era hasta hace horas, uno de sus mejores amigos.

Matt lo vio salir, lo vigilaba porque fuera quien fuera ese sujeto estaba pasando mucho tiempo con su Jared. Era cierto que no veía a su adorado tormento desde hacia tiempo, el chico otra vez se había alejado, pero ahora sabía perfectamente cual era la razón y no podía hacer nada al respecto, excepto quitar del camino a todos sus “rivales”.

Siguió a Tomo, siempre acudía al mismo bar, una vez que lo vio entrar, cogió su celular y llamó a tres amigos suyos, le daría una lección que no olvidaría en su vida.

Continuará...

Pasado ( Jared x Tomo x Matt Yaoi)

El bar se había ido vaciando lentamente, pero la atmosfera continuaba siendo irrespirable gracias al humo de los múltiples cigarrillos. Jared abrió la puerta y aspiro con intensidad el aire frio de la madrugada, tenía los ojos irritados y se le veía algo cansado. Se ajustó la bufanda, se subió el cierre de la chaqueta de cuero y miro la hora en su celular. Eran las cinco de la mañana, se quedo unos segundos de pie disfrutando la soledad de las calles a esa hora, el cielo estaba oscuro y era una fría madrugada invernal en Los Ángeles. Metiendo una de sus manos al bolsillo sacó un par de guantes grises sin dedos y se los puso lentamente. La puerta se abrió detrás de el, un chico pálido de brillantes cabellos negros salió con una lata de cerveza en la mano, llevaba unos jeans raidos, botines tipo militar y un chaquetón verde oliva y tendría unos 18 años.

Jared lo miró y sonrió, su amigo era dos años mayor que él. Y podía beber sin problemas, en cambio él debía hacer verdaderas maravillas para poder conseguir alcohol, tenía 16 años, pero aparentaba menos, para su desgracia.

-¿Vas a seguir bebiendo? – exclamó mirando la lata de cerveza que éste tenia en las manos.

Tomo asintió y sacando otra del bolsillo se la lanzó a Jared.

Ambos comenzaron a caminar lentamente, uno que otro auto rompía de vez en cuando el silencio, el croata bebía y miraba de reojo a Jared recordando cuando lo había conocido, precisamente ahí en ese Bar del que venían saliendo. Ajeno a todo, Jared bebía cerveza y caminaba con las manos en los bolsillos pensando en que era su último año en Secundaria, por fin, ya que su hermano y Nicholas se habían graduado el año anterior y se sentía bastante solo, pese a contar con su pandilla.

Los cabellos rubios del menor se mecían con la brisa.

- No creo que alcancemos a llegar adonde Shann – murmuró apartándose un mechón rebelde del rostro.

El moreno miró la calle en que estaban y sacando su celular, marcó el número de su primo mayor, estuvo hablando en croata con éste durante unos minutos, Jared trataba inútilmente de entender algo de aquel idioma eslavo, para él era peor que el chino, tras cortar le señaló un callejón que se veía unos metros más allá.

- Hablé con mi primo, su novia sigue en Canadá dijo que podemos quedarnos en su apartamento, está solo a un par de calles, y tomaremos ese atajo.

Jared asintió y miró con algo de recelo, el camino alternativo.

- Aunque no se note, me siento bastante mareado…¿Es seguro irnos por ahí?.

Tomo rió y lo tranquilizó.

-Claro, recuerda que se Karate.

Los ojos azules de Jared se abrieron con incredulidad y sonrió, al llegar al callejón olvidó sus temores y ambos ingresaron, casi tropezó con un contenedor de basura, su amigo lo sujetó por un hombro.

- Gracias – rió Jared.

Caminaron deprisa y un poco a trompicones, Tomo terminó su cerveza y la arrojó a un tarro de basura sin acertar, Jared sacó su celular y le envió un mensaje de texto a Shannon, no llegaría a dormir.

Shannon trabajaba en un restaurant mexicano, los tacos allí eran deliciosos y vivía en el piso de arriba, en un comienzo compartía el piso con unos amigos latinos, ahora vivía solo. Jared, en cambio continuaba con su madre y abuelos, pero pasaba más tiempo con su hermano.

Llegaron a un edificio antiguo, de unos cinco pisos. Tomo se detuvo y miró las escaleras de incendio, según lo que le había dicho su primo, una de las ventanas tenía el pestillo roto, por lo que se podría abrir con facilidad. El menor miró los endebles peldaños de metal y sonrió pensando en como harían para subir, medio ebrios como estaban.

-¿En que piso es? – preguntó.

- El tercero – respondió Tomo.

Jared subió primero, los escalones parecían bailar ante sus ojos, era divertido y no menos loco de otras tantas cosas que había hecho. Le gustaba irse de parrandas, antes Shannon lo acompañaba, pero ahora que lo habían ascendido en el restaurant, Tomo era su compañero infaltable y le agradaba mucho, tenían un sentido del humor desquiciado similar. Ambos se metieron por la ventana como un par de delincuentes. Jared entró primero, luego Tomo que, gracias a la cerveza perdió pie y cayó encima de éste, los dos se quedaron sentados en el suelo alfombrado riendo.

-¿Habías estado aquí antes? – susurró el rubio.

- Un par de veces…Espera, se donde está la luz – replicó su compañero.

Producto de la oscuridad, el mayor trató de no pasar por encima de su compañero y alargó el brazo para saber bien en donde estaba éste y, al hacerlo le rozó el rostro, la piel de Jared se encontraba fría e inconscientemente apoyó el rostro en la palma tibia de su amigo.

- Estás helado – murmuró Tomo.

Jared asintió y lo miró, apenas podía distinguirlo en la penumbra, Tomo se acercó y lo asió por las caderas atrayéndolo hacia él, lo que confundió un poco a Jared.

- Aquí dentro se está bien – balbuceó.

Sentía la respiración del croata en su nuca, de pronto los labios de este estaban besando su nuca, instintivamente ladeó la cabeza para hablarle y sus bocas se encontraron, en un principio Tomo lo besó con timidez apenas rozando los labios entreabiertos de Jared quién sintió un estremecimiento y un cosquilleo de placer y olvidó lo que fuera que quería decirle.

Recordó cuando Shannon los presentó, Tomo era guitarrista de una banda en ciernes y desde el primer momento la química entre ambos fue instantánea, pero Jared venia saliendo de una relación que había terminado mal y aún sentía algo por su ex novio, Matt, y prefirió no hacer caso a las ardientes miradas del croata.

Hasta ahora…

Con mayor confianza, Tomo fue haciendo sus besos mas profundos y apasionados, se movió con suavidad y al hacerlo, Jared perdió el equilibrio y cayó hacia atrás en la alfombra, su compañero lo asió con firmeza aprisionándolo con su cuerpo mientras mordisqueaba suavemente sus labios, jugueteando con su lengua hasta hacerlo jadear. Lentamente Tomo deslizó sus dedos por la garganta de Jared y quitándole la bufanda tiró del cierre de la chaqueta de cuero, la abrió y acarició su pecho por encima de la camisa a cuadros.

Jared lo miraba con sus ojos semi cerrados, degustando el sabor a cerveza y aspirando el perfume de su amigo de parrandas.

- Tanto tiempo queriendo tenerte asi – murmuró el croata con voz ronca.

El futuro vocalista no dijo nada pero alzó levemente una ceja cuando Tomo acarició sus manos y entrelazándolas con las suyas las alzó por encima de su cabeza, mientras sus labios descendían por su abdomen, sin perdida de tiempo, el moreno sostuvo ambos brazos de Jared con uno de los suyos y, con el brazo libre le desabrochó los jeans y, antes de que el rubio alcanzara a hacer o decir algo, Tomo acarició su centro de placer y liberando sus brazos, le quitó los bóxer y lentamente y con suavidad besó su miembro.

El cuerpo atlético de Jared se tensó, este entreabrió sus labios y echó la cabeza hacia atrás gimiendo y jadeando de placer a medida que Tomo mantenía un ritmo regular, sintió que estaba por abandonarse cuando éste se detuvo y, con una sonrisa le desabotonó la camisa.

- Te quiero, por completo – exclamó besando sus tetillas hasta que estuvieron rígidas.

Jared estaba sorprendido, desde que había roto con Matt que no mantenía relaciones con nadie y, sin embargo, Tomo estaba haciendo lo que quería con él. Éste volvió a acariciar su entrepierna, Jared cerró los ojos suspirando, pese a estar mareado y su compañero ebrio, estaba llevándolo al éxtasis.

Pero el guitarrista aún no terminaba, con tranquilidad se desabrochó los pantalones y sacando su miembro, tomó a Jared por las caderas y,lo penetró suavemente.

Cuando ambos alcanzaron el cielo, se dejaron caer exhaustos en la alfombra,uno al lado del otro. Jared se giró y acarició el rostro de su amigo con una sonrisa.

- Caray – musitó.

Tomo se ruborizó, nunca se hubiera atrevido ni a acercarse a Jared de no haber tenido alcohol en el cuerpo. Mirándolo sonrió y comenzó a vestirlo con gestos cariñosos, el menor sonrió y sintió vibrar su celular, atrayendo a Tomo lo besó lentamente antes de contestar.

- ¿En dónde estás? – La voz de Shannon se oía preocupada.

-Hola, no quise despertarte – Balbuceó Jared.

Shannon buscaba las llaves de su apartamento inútilmente en la penumbra.

- Sabes que no me molesta – Respondió mientras por fin las encontraba - ¿Está Tomo contigo?.

Jared comprendió el doble sentido de la pregunta, a su lado el croata acariciaba su melena rubia y lo miraba embelesado.

- Si…No te preocupes, está conmigo y no – Jared frunció el ceño al no encontrar las palabras adecuadas – Sólo bebimos unas cervezas.

Sabía que su hermano estaba atento a su problema de drogadicción, había tenido momentos muy malos por culpa de ellas, pero estaba saliendo y trataba de mantenerse limpio, con algo de dificultad pero limpio al fin y al cabo.

- De acuerdo – contestó Shannon luego de una pausa – No olvides que tienes una audición a las tres.

El menor sonrió, no la había olvidado, bostezó.

-Nos vemos, pasaré a contarte como me fue – susurró.

El mayor rió, recogió unas cuentas que estaban tiradas en el suelo y miró el living solitario.

- Jay, deberías venirte a vivir aquí de una vez – exclamó.

Jared se quedó en silencio unos segundos, no es que no lo hubiera pensado antes, esbozó una sonrisa llena de entusiasmo, vivir con su madre y abuelos era agradable pero lo sobreprotegían demasiado.

- Hablamos después ¿si? – Sonrió – Te quiero bro.

Shannon suspiró.

- Yo también, suerte en la audición.

Cortando la comunicación, Shannon se sentó en el sofá. Lo cierto era que no podía vivir sin su hermano menor, de las 24 horas del día pasaba las 18 en las que no dormía preocupado por Jared. Desde hace tiempo que se había instalado una fría distancia entre los dos durante su último año en secundaria…Tanta que Shannon había recurrido a otro muchacho para reemplazar a su hermano, realmente Jared se había vuelto un desconocido para él y no sabía que tan mal encaminado estaba éste hasta que lo encontró totalmente drogado un día al salir de clases.

Jared y Tomo se habían levantado de la alfombra y tras encender las luces, ambos estaban sentados en la única cama del pequeño apartamento pensando en el intenso encuentro que acababan de tener, tomando la iniciativa Jared se tumbó en la cama, Tomo lo arropó con una gruesa frazada y abrazándolo no tardó en dormirse. Jared sentía que su cuerpo aún palpitaba de placer y pensaba en Matt, su antiguo novio y el hombre del cual estaba enamorado.

Recordó como lo conoció, Jared salía de clases junto a sus amigos cuando nuevamente vio el misterioso auto negro estacionado a la salida, el ocupante era un hombre joven, unos cuantos años mayor que él, rubio de tez pálida y vestido completamente de negro. Jared vio que incluso llevaba guantes de cuero, al verlo recordó las películas de Hitchcock y pensó en que seguramente seria un freak, al pasar junto al auto vio una extraña ferocidad y frialdad en los ojos del sujeto. Parecía un vampiro, era tercera o cuarta vez que lo veía y comenzaba a sentirse asustado.

Sus amigos, demasiado distraídos o drogados ni siquiera se daban cuento de lo que sucedía a su alrededor mientras Jared se preguntaba en quién estaría dispuesto a perder el tiempo siguiendo, o vigilando a un grupo de estudiantes revoltosos que no tenían dinero, no tenían una ocupación mas que la de sentarse en el muelle o el parque a drogarse y ligar chicas.

Ese día su aprensión pudo más, antes de salir había reunido a sus amigos en la sala de clases y todos habían quedado de acuerdo en darle una lección a quien quiera que fuera ese sujeto. Así que, ahora sólo esperaban la señal de Jared para poner manos a la obra. Siguieron con su rutina diaria, casi llegaban al muelle cuando Jared dio la orden, los otros sacaron piedras de sus bolsos y las lanzaron al auto. Después de eso huyeron a perderse, Jared corrió por una calle lateral y llegó a casa sin aliento, su madre y abuela se sorprendieron de verlo llegar tan temprano, tras comer algo, se duchó, se cambió y fue al muelle para reírse junto a su pandilla.

Estuvo un par de horas esperándolos, sólo llegaron unas chicas y mató el tiempo con ellas, tras un rato fue al parque y no había ni luces de sus camaradas, al día siguiente ninguno apareció en la secundaria tampoco, comenzó a pensar en que quizás el tipo rubio del auto si era peligroso, como un gánster o un narcotraficante. Después de clases salió solo y tras observar para todos lados no vio ni rastros del auto ni del sujeto, echó a andar con confianza y al doblar la esquina lo vio saliendo de un café y antes de que diera media vuelta, el hombre lo miró y sonrió. Aterrado, Jared vio como éste se acercaba y, en un intento por huir, cruzó la calle. Un autobús le tocó la bocina y sintió que alguien lo tiraba hacia atrás.

- Eres muy joven para morir – exclamó el rubio.

Algunos transeúntes los miraron, Jared estaba atemorizado, y respondió:

- ¿Quién eres? ¿Por qué nos sigues? – Preguntó con ansiedad.

El otro sonrió y lo soltó.

- Haces muchas preguntas, para mi gusto.

El menor abrió los ojos sorprendido, su interlocutor le señaló el café de donde venia saliendo.

- Soy Matt, te invito un café.

Había algo amenazante en él, Jared aceptó, ambos se sentaron en el fondo del local, ahí se percató de que no era el único que sentía temor o rechazo hacia él, la mujer que los atendió también parecía tensa.

Había algo casi salvaje en él como si en cualquier momento fuera a saltarte al cuello.

Matt bebió su café y miró a Jared de forma inexpresiva.

-¿Qué crees que soy?

El menor carraspeó y tomó la taza de café, le sudaban las manos.

- Pareces un gánster – musitó – O tal vez eres de la CIA o el FBI y nos vigilas porque compramos drogas.

Matt rió, el chico tenía imaginación.

- No soy ninguna de esas tres cosas.

Jared vio un atisbo de sentimientos en aquel rostro inexpresivo.

- Pareces ser una de esas tres cosas – murmuró bajando la vista.

El rubio se cruzó de brazos, ese chico, le interesaba demasiado.

-¿Por que…visto de negro? – sonrió.

Jared sonrió y negó con la cabeza, ya no estaba tan asustado y, el tipo, comenzaba a parecerle hasta interesante.

-No, lo digo por tu expresión…Eres como un muro o una piedra.

Su compañero se inclinó hacia adelante.

- Todo lo contrario a ti, tienes los ojos más hermosos y expresivos que he visto en mi vida.

Jared vio la ardiente mirada de Matt y sintió que la sangre se le subía al rostro, estaba algo acostumbrado a recibir miradas “elocuentes” de ambos sexos, eso era algo que no le quitaba el sueño, pero recibir una indirecta de alguien mayor y de su mismo sexo, lo incomodaba. Solo una vez había estado con un hombre, un muchacho apenas mayor que él y casi ni recordaba eso.

- Soy, Matt Wachter – éste le tendió la mano.

- Jared Leto – replicó estrechándola y sintiendo el calor a través del guante.


domingo 7 de febrero de 2010

La Playa ( Shannon & Jared) One Shot

Jared se levantó temprano esa mañana y salió a trotar como acostumbraba por la orilla del mar, llevaba una botella de agua y su infaltable Ipod. Shannon no era de madrugar y, menos en vacaciones, se quedaba leyendo hasta que calculaba que Jared llegaría y le preparaba el desayuno. Se habían escapado por una semana a una playa de nombre impronunciable en un lugar del Caribe.

Tras desayunar ambos bajaban a tomar sol, allí Jared leía y Shannon escuchaba música. Esa era su rutina diaria allí.

Mientras desayunaban Jared dejó el bol con cereal y frutas, mirando a su hermano le dijo:

- Unos chicos me invitaron a bucear esta tarde.

Éste alzó las cejas.

- ¿No íbamos a ir de excursión a las ruinas?

Jared sonrió.

- Puedo hacer ambas cosas.

El mayor suspiró y tamborileó con los dedos en la mesa mientras bebía su café cargado, Jared vio su semblante serio, y por un instante, sintió que su hermano habría preferido estar en alguna junta de Rock o de Motociclistas, bebiendo cerveza y oyendo música a todo volumen. Poniéndose de pie abruptamente, dio un rodeo a la mesa y se inclinó para besar a Shannon en los labios.

Sabían a café.

La molestia del mayor desapareció como por encanto, sujetó a Jared por las caderas y acarició su piel a través de la sudadera blanca que éste llevaba, Jared había adquirido un tono bronceado, tenia el cabello algo mas rubio a causa de la mezcla de las altas temperaturas y el agua de mar y sus ojos se veían mucho más azules. Había sido una excelente idea darse esas vacaciones.

Jared sonrió al ver que Shannon se levantaba de su silla y le susurraba al oído:

- Al diablo con todo eso.

El mayor se quitó la polera negra y arrojándola al suelo besó a su hermano con ímpetu al tiempo que acariciaba su espalda y lo tomaba por la nuca para acercarlo más a él. Jared cerró los ojos y se sintió como succionado por el calor y la fuerza que emanaban de Shannon. La vista de sus poderosos músculos así como de sus tatuajes lo hacían languidecer. Sin dejar de besarse cayeron sobre la cama, el mayor acariciaba con suavidad la piel del vocalista y se inclinó posando sus labios sobre un tatuaje reciente de éste: Una “S” justo encima del corazón rodeada de formas tribales, por su parte Shannon también lucía una “J” sobre su pecho.

Jared acarició su inicial en el pecho de su hermano.

- ¿Recuerdas la subaste de Navidad? – sonrió.

Él alzó la cabeza y sonrió con complicidad.

- Fue divertido, no iba a dejar que cualquier persona te comprara.

Jared rió y replicó:

- ¿Ni siquiera en Navidad y por una buena causa?

Shannon negó con la cabeza y acarició su rostro.

- En ninguna festividad ni época del año, menos ahora que tenemos nuestras iniciales. ¿Dejarías tú que me subastaran?

El menor lo miró con intensidad.

- No si puedo evitarlo.

Ambos rieron, esa tarde los chicos que habían invitado a Jared a surfear lo esperaron en vano, esa mañana Shannon decidió que Jared sería sólo suyo…Era avanzada la tarde y el mayor, apoyado en un codo sobre la almohada, miraba al menor dormir.

“Mis momentos favoritos, verte descansar con esa expresión tan plácida…me recuerda cuando te veía siendo un adolescente, dormías tan poco que al verte descansar, descansaba yo también”.

Para no despertarlo, cerró los ojos y se acomodó en la cama.

Cuando Jared despertó el sol casi se ponía en el horizonte, alarmado, se estiró y movió con suavidad a Shannon, este tardó en despertar, al verlo le sonrió dulcemente.

El vocalista lo besó con ternura.

- Te amo – murmuró Shannon ya despierto del todo.

Jared no dijo nada y lo abrazó.

-Vamos a ver la puesta de sol – sugirió.

Shannon miró por la ventana, levantándose se vistió y tomó su cámara fotográfica, Jared lo imitó y tomando los lentes de sol ambos salieron.

Mientras caminaban por la arena, Jared abrazó a Shannon por la cintura, se miraron con complicidad y caminaron hasta un roquerio cercano, allí se sentaron en una de las rocas, el sol se ponía lentamente pero Shannon fotografiaba más el tostado perfil de Jared que el paisaje.

Unos surfistas que pasaron los saludaron, Jared fue a charlar con ellos, el mayor recordó que desde su época de estudiante su hermano siempre había practicado algún deporte, pero no escogía deportes de contacto como él, sino disciplinas mas solitarias como Atletismo o Natación, por eso cuando actuó en “Prefontaine” correr le salía natural, pues estaba acostumbrado.

- Habrá una fiesta nocturna en la playa – le dijo Jared acercándose – cerveza, música etc.

Shannon dejó de fotografiar la puesta de sol y lo miró con interés.

- Suena genial, si vas…voy – sonrió.

Jared se sentó en una roca.

-Prefiero pasar estos días contigo, sin nadie más – se quitó los lentes – Esa ola se ve enorme.

Su hermano apuntó la cámara hacia él.

-No te muevas.

El menor obedeció con una sonrisa pícara, mientras Shannon se preparaba para tomar la foto, una ola lo dejó completamente empapado y alcanzó a salpicar a Jared. Sacudiéndose, el baterista se apresuró a secar la cámara, Jared rió y se le acercó.

-Te lo dije.

Su hermano sonrió.

- Me convertiré en paparazzi y te perseguiré todo el día.

El menor se puso serio.

- Ni los menciones, puedes invocarlos como a los malos espíritus.

-No lo creo, ni yo se cómo se llama este lugar así que relájate, aquí estaremos a salvo – lo abrazó – Vamos a comer algo.

Jared sonrió.

-Bien, el último que llega es un paparazi – rió y echó a correr por la arena.

En el casino captaban todas las miradas, especialmente de las chicas que se paseaban con sus bikinis tratando inútilmente de llamar su atención, Jared estaba serio y Shannon bromeaba sin mirar a las chicas. Dándose cuenta de que su hermano estaba incómodo, el mayor alzó la voz y cantó:

- Lost in a Daydream

Todo el mundo lo miró mientras tamborileaba llevando el ritmo sobre la mesa siguiendo el ritmo de la batería en “Stranger in a Strange Land” Jared se puso a reír a carcajadas y, la mayoría pensó que estaban locos.

Al llegar a su cabaña, Shannon encendió el equipo de música y buscando el cd de la banda, puso su tema favorito “Stranger in a Strange Land” Jared se recostó en el piso, y su hermano hizo lo mismo.

-¿Has oído una buena banda? – susurró Shannon.

-¿Cómo cuál? – respondió Jared.

-Breaking Benjamin.

Jared sonrió.

- Son buenos, me gustan.

- Son amigos míos – exclamó Shannon con orgullo.

- Me gusta su álbum “Phobia” no he tenido tiempo de oír el último.

Shannon lo miró con cara de ofendido.

- ¿Que pasa?

- ¿Desde cuando te gustan? Por que hace tiempo te hablé de ellos, pero ni me escuchaste.

- Oh, vamos – rió Jared.

Shannon lo besó.

- Dime cómo los descubriste.

Jared titubeó.

- Fue…en un bar… - murmuró.

Su hermano alzó una ceja.

- ¿En un bar y qué hacías tu ahí? – lo miró inquisitivamente – Ahí no venden agua mineral.

En ese momento comenzó a sonar “Night of the Hunter” Jared se puso a cantarla haciéndose el tonto.

I was born of the womb
of a poisonous man
beaten and broken
and chased from the land
but I rise up above it
high up above it and see

Shannon lo observaba pasándose mil películas a la vez, si no averiguaba que había hecho su hermano en ese bar y con quién, no podría dormir.

Aunque era paciente y confiaba en si mismo, no le molestaba la popularidad de Jared, tampoco sus coqueteos o cuando le daba por encantar a todo el mundo pues sabia que en el fondo, Jared era inseguro y necesitaba esa atención como otros necesitan el aire para respirar. Con el paso de los años y desde su adolescencia su hermano era como su tesoro más preciado y podía perdonarle absolutamente todo. A menudo interpretaba sus silencios y respetaba sus ocasionales ganas de estar solo, pero Jared era su obsesión y se peleaba el primer lugar con su amor por la música, sin el uno, lo otro no existía.

Lógicamente Jared lo sabía y, a menudo, se aprovechaba de la devoción de Shannon poniendo a prueba su paciencia, pero no lo hacia por maldad. Estaba acostumbrado a que las personas se desvivieran por atenderlo y hacerlo sentir cómodo, pero amaba a Shannon y disfrutaba de su compañía y a su lado se sentía el hombre mas dichoso de la tierra.

Pero, tal como Shannon sabia, no estaba ajeno a “Tentaciones” y compromisos, la mayoría de sus muy “publicas relaciones” con actrices de moda eran sólo una muy estudiada estrategia de marketing. Era el acoso lo que le preocupaba al mayor, eran esas salidas o fotos que no tenían nada que ver con el marketing o la publicidad, como la bullada relación con Colin Farrell en el set de “Alexander” por la cual Jared había terminado una vez con Matt su “pareja oficial” de ese entonces y con Shannon “su medio-hermano-amante-oficial”. Con Farrell había compartido el set en dos ocasiones, la primera vez en “Phone Booth” y luego en “Alexander”, en la actualidad ambos eran buenos amigos, Colin incluso era fan de la banda y, Shannon lo había hasta añorado al conocer a su sucesor en el corazón de su hermano: Jonathan Rhys Meyers, otro actor irlandés increíblemente guapo y cuya carrera ascendía año tras año.

-¿En qué piensas? – le oyó decir a Jared.

Shannon lo miró a los ojos y respondió con tranquilidad.

- En tus ex…¿ Has sabido algo de Rhys Meyers?

Jared entornó los ojos.

-Eres adivino…- murmuró.

Shannon sonrió.

- Leí en la prensa que otra vez anda mezclado con drogas, por suerte “The Tudors” terminó.

- Si, otra vez anda drogándose y en pleitos…Colin me llamó para que lo ayudáramos, quería hacerle una “intervención”, pero desde que nos encontramos en México, no lo llamé más ni el tampoco – suspiró – Colin sigue enamorado de él, incluso después de la paliza…le dije que lo ayudara él.

-El amor es extraño, te hace perdonar todo – filosofó Shannon.

Jared sonrió y abrazándolo comenzó a darle pequeños besos en los labios, de fondo se escuchaba “Search and Destroy” . Shannon rió y lo abrazó con fuerza.

- Es raro verte meloso, a ti – susurró.

Jared se quedó pensativo mirándolo con ternura.

- Tú causas eso en mí.

Al día siguiente, Shannon escribió en su diario:

“Shannon reportándose desde un lugar ignoto en Saturno.

El clima sigue siendo excelente, esta mañana al despertar encontré una nota de Jay en el refrigerador diciendo que estaría en la playa, tras desayunar, fui a verle.

Lo busqué por toda la playa, cuando me iba a dar por vencido, se me ocurrió que quizás estaría en la de más allá, pasando las rocas. Fui y lo vi, estaba junto a un anciano pescador y ninguno me vio, se hallaban entretenidos buscando piedras de colores. Jay parecía un niño.

Los observé hasta que el anciano se agachó y recogió una bella piedra, se veía transparente y se la regaló a mi hermano. Es increíble lo carismático que es, se le acercan personas de todas las edades atraídas por su aura angelical, al pasar junto a mi el anciano me saludó con una inclinación de cabeza.

No entiendo mucho otros idiomas que no sean algo de francés o español, pero el viajo me miró, observó a Jay y juraría que me dijo:

- Son dos mitades de una misma alma.

Me gustó mucho lo que dijo, Jay me vio y me enseñó la piedra diciendo que era una “Ágata”, le comenté lo que su amigo había dicho de nosotros y quedó fascinado.

Echamos toda la mañana buscando “Ágatas” es relajante y esa playa era solitaria pues no muchos se atrevían a pasar las enormes rocas. Jay está de buen humor, se ve saludable y más moreno, ha recuperado su peso. Mamá estará feliz cuando lo vea y estoy seguro, de que nuestras fans también.”

Con esto terminaba el diario de Shannon, en el de Jared podía leerse:

“ Crash desde el paraíso:

Ha sido un día hermoso, esta mañana me encontré con un artesano de la zona, ha vivido desde niño en este lugar y hace joyas con piedras que recolecta en la playa, le ayudé a buscarlas y, de regalo me dio una hermosísima, se la llevaré a mamá.

Amo este lugar, aquí como bien y duermo bien lo cual son unas novedades en mi vida ajetreada, si alguna vez dejamos la música…me vendré a vivir aquí junto a Shann. El anciano le dijo que ambos éramos dos mitades de una misma alma, es lo más cierto y bello que he oído en mi vida. Shann dijo que si tenia la oportunidad diría esa frase en una entrevista xD”

FIN

domingo 24 de enero de 2010

Entre Tu y Yo XXVI ( Jared & Shannon yaoi)


-No…no lo sabia – su propia voz le sonó extraña – No se que hayas visto o que creas que soy, no me creo Dios ni nada de eso, soy un tipo normal que disfruta actuando y cantando.

Harris se sentó en el brazo del sofá y miró el cuerpo de su compañero tirado en el piso, la sangre continuaba manando y amenazaba con manchar la alfombra.

- Cualquiera te lo creería murmuró - ¿Sabes que día es hoy?.

Jared parpadeó confundido, la visión de la sangre, de ese cadáver en su sala estaban comenzando a ponerlo enfermo. Era segunda vez que le preguntaba lo mismo. Se puso a pensar desesperadamente acerca de qué respuesta dar, el policía disfrutaba viéndolo tenso, sabía que era un sujeto cerebral y metódico y, era justamente eso lo que quería romper, mientras el actor y cantante pensaba tomó la pistola y girándola golpeó con el mango la mejilla de Jared, complacido al ver la sangre brotar de la herida.

- Aquí no puedes pensar, es tu vida la que está en juego – sonrió con brutalidad.

El vocalista se incorporó trabajosamente, no podía usar las manos ya que la tenia esposadas detrás de la nuca, el golpe lo tomó desprevenido.

- 25 de Diciembre…- murmuró con dificultad sintiendo la sangre en su boca.

Su captor sonrió y le puso la pistola en la sien.

- Es el cumpleaños de Jesús, una fecha muy importante para los buenos católicos pero… ¿Qué puedes saber tú acerca de eso? – Sacando la pistola lo tomó de la camisa – Tú eres una basura, un falso profeta, un enviado de Satanás.

*

Shannon dejó de tocar unos minutos, estaba empapado en sudor, dejando las baquetas, caminó hasta los ventanales y los abrió, el aire frio lo envolvió, el agua de la piscina casi estaba escarchada y los perros estaban dentro de sus casas, algunos de los techos vecinos tenían algo de escarcha. Le agradaba esa época del año, cerrando los ventanales volvió junto a la batería…Quizás que se habría quedado haciendo Jared, nunca se estaba quieto y siempre andaba planeando cosas.

Sentándose junto a la batería continuó practicando, ya bajaría a ver a su hermano, respetaba el hecho de que éste quisiera estar solo en ocasiones.

*

Jared miraba el arma de reojo, sudaba y pensaba en que ese hombre le había dado la primera pista: era un maldito fanático religioso, si lo consideraba prácticamente como un enviado de Satán, debía mostrarse de acuerdo con ello, reconocer sus errores y pedir perdón, miró la hora en el reloj de Harris, sólo habían pasado 15 minutos.

El sonido de la batería llegó a ellos otra vez, Jared sintió que la música le daba fuerzas, para no perder el control ni entrar en pánico.

- Si…lo reconozco – murmuró recordando que los peritajes habían arrojado que el acosador se había masturbado en su cama, eso, sumado a la posición en la que lo tenia: de rodillas, indicaba algún grado de perversión sexual, el tipo quería verlo sometido, humillado.

El policía sonrió y lo miró con interés.

- Así que lo reconoces – exclamó sacando la pistola de su sien – Es un buen paso. Pero igual te mataré, matándote liberaré al mundo de tu influjo, de tu perfidia. Creas símbolos paganos, te llamas a ti mismo Ministro, he oído cada una de tus canciones, he visto todas tus películas y eres un peligro para la juventud que te sigue como un modelo.

Jared frunció el ceño, comenzaba a impacientarse y a molestarse con todas las estupideces que decía ese sujeto, pero él tenía el arma, no podía defenderse más que con palabras y, si explotaba, estaba seguro de que Harris lo mataría sin dudarlo ni un segundo.

- Si, he sido y soy un pecador – sonrió – disfruto sembrando dudas, me encanta la atención y hablar mal de Dios es mi…- dudó – mi hobbie favorito, pero hasta un emisario de Satán se cansa…Siempre tuve la secreta esperanza de que alguien estuviera observándome, alguien que fuera capaz de detenerme – miró a su captor a los ojos, el hombre no le despegaba los ojos de encima, ¿le creería? Esperaba con toda su alma que sí – Quiero, volver a creer.

Harris continuaba mirándole, el vocalista le sostuvo la mirada, comenzaban a dolerle las piernas y la espalda a causa de la postura, arriba Shannon continuaba tocando.

“No bajes Shann…por lo que más quieras” pensaba sintiendo un nudo en la garganta.

-Quiero que…me ayudes a regresar, hasta Judas se arrepintió al final…El cielo sería tu premio, ¿No querías salvar a Shannon? – bajó la mirada – Tú lo viste, lo sabes…él es un ángel.

El cantante se detuvo, sentía que el corazón iba a salírsele del pecho, los nervios y la desesperación estaban comenzando a dominarlo. Harris se quedó serio, se puso de pie y se paró en frente de él, Jared alzó la mirada asustado y preocupado.

-¿Crees que puedas convencerme?

Jared dudó, no sabía si estaba asumiendo culpas muy rápido o siendo muy vehemente, respondió con rapidez.

- No quiero convencerte. Estoy desesperado porque quiero que me ayudes.

Harris se inclinó y susurró en su oído:

- Tendrás que aceptar tu castigo…No hay redención sin dolor.

Al oírlo sintió que le temblaba la barbilla y los ojos se le llenaron de lágrimas, no le temía al dolor físico pero no sabía lo que ese loco podía hacerle. El policía se incorporó y se puso detrás de él, Jared sudaba y trataba de mantener su respiración normal…si tan sólo lo soltara, miraba el arma en la funda del muerto, estaba tan cerca. De pronto sintió que el hombre le rompía la camisa dejando su espalda al descubierto.

“Dios mío… ¿Qué pretende” pensó.

En ese instante dejó de oír la batería de Shannon y lentamente miró hacia lo alto de las escaleras, estaba entrando en pánico y ya veía a su hermano aparecer en cualquier momento…

*

Shannon bebía de su botella de agua, con una toalla se secó el sudor y miró su reloj pulsera, habían transcurrido casi 45 minutos y su hermano no daba señales, poniéndose una camiseta, decidió ir a buscarlo.

*

Jared seguía mirando hacia las escaleras cuando sintió el primer golpe, el policía se había quitado el cinturón y lo golpeó con la hebilla en la espalda, estaba emulando los latigazos sufridos por Jesús. Sintiendo nauseas el vocalista comenzó a perder el autodominio, el dolor le hizo apretar los dientes y las lágrimas corrieron por sus mejillas mitad de dolor y mitad de desesperación.

Comprendió que el hombre no iba a matarlo tan fácilmente, y primero iba a torturarlo…¿Así iba a terminar su vida?.

La radio de Harris sonó, éste contestó que todo estaba bien, Jared cerró los ojos y jadeó, en ese momento oyó la voz de Shannon.

- ¡Shann! ¡No bajes! – le gritó.

Harris le dio una patada en el estómago, el dolor lo hizo retorcerse en el suelo, pero ya era tarde.

-¡Cielo santo! – exclamó éste bajando rápidamente las escaleras. Ahí reparó en que más allá, estaba muerto el policía al cual le había dado almuerzo sólo un rato antes.

Harris le apuntó con el arma.

- Detente ahí – Y apuntó a la cabeza de Jared – Si intentas algo, si lo miras siquiera…Bum.

Temblando e impresionado, Shannon le obedeció y bajó lentamente los peldaños que le faltaban, no podía apartar los ojos de Jared, se veía golpeado y el arma en su cabeza, lo hacia temblar.

-De rodillas ¡Deprisa! – le ordenó el hombre.

Shannon se arrodilló, a su lado con dificultad Jared volvió a su posición normal, aún le faltaba el aire debido al golpe.

-¿Te hizo mucho daño? – susurró Shannon a punto de llorar.

Su hermano miró al policía, éste se había acercado al cuerpo de Mike, buscaba las esposas.

- El arma, Shannon – murmuró.

Éste comprendió.

-Si fallamos…- musitó.

Jared lo miró, de pronto el policía se detuvo y caminó otra vez hacia ambos.

-¿Qué están tramando? – exclamó enfurecido-

Los dos guardaron silencio, el hombre miró a Shannon y luego a Jared.

- Tu hermano es un pecador y el infierno lo espera.

Shannon levantó la mirada incrédulo, Harris apuntó a Jared, éste bajó la mirada estaba pálido.

-¿Vas a matarme en frente de mi hermano…? – musitó estremecido.

Harris asintió, Jared temblaba y mirando a Shannon susurró:

- Bro…cuida a mamá.

Shannon abrió los ojos, los de Jared estaban clavados en él. Estaba asustado pero increíblemente sereno, desesperado el baterista miró al policía.

- Por lo que más quieras…no lo mates, déjame…tomar su lugar. – imploró con los ojos llenos de lágrimas.

El policía no dijo nada, apuntó y el ruido del disparo se escuchó en toda la casa.

Fue un disparo limpio y certero, Jared cayó lentamente hacia atrás, Shannon gritó y se apresuró a tomarlo en sus brazos, le dolía el cuerpo y la garganta por los esfuerzos que estaba haciendo para no llorar.

-¡ Jared…No, dios mío, no! – gritó aferrándose a su cuerpo.

Este aún vivía pero la sangre comenzó a brotar como un torrente, la bala había entrado por su pecho y salió por su espalda. Su mirada se apagaba lentamente, en eso oyeron otro disparo y Harris cayó al suelo: se había suicidado.

-Resiste, llamaré a una ambulancia…- sollozó Shannon.

Jared apenas negó con la cabeza y le tomó la mano con fuerza.

-No…- susurró – Quédate conmigo, esto es… - hizo un esfuerzo para no cerrar los ojos – Shann, gracias…por haber – tosió y apretó los ojos con fuerza – Viviría lo mismo…otra vez.

Las lágrimas de Shannon caían sobre el rostro de su hermano, éste le dedicó una última sonrisa y cerró los ojos.

El baterista se quedó vacio mirándolo, de pronto las sirenas lo sacaron de su aturdimiento.

En menos de 15 minutos la casa se llenó de agentes, de periodistas esperando unas palabras, la noticia de la muerte de Jared se regó como la pólvora y no hubo medio, especialmente en internet donde no saliera. Los fans estaban destrozados y el gremio de actores literalmente en shock. Ambos hermanos fueron llevados a un hospital donde los médicos hicieron considerables esfuerzos por salvarle la vida al menor. Allí los fans y amigos estuvieron junto a Constance, Irving y Tomo. Se organizaron cadenas de oración, mientras Shannon declaraba aún en estado de shock.

La noticia que impactó a sus fans, se conoció una hora después mediante un cable enviado por el Hospital:

“El actor y cantante de 37 años, Jared Leto, murió tras ingresar con una herida de bala en la región torácica, los médicos lucharon por salvarle la vida pero sus esfuerzos fueron en vano…”

Shannon al salir de la central, fue abordado por las cámaras y los periodistas, llevaba lentes oscuros y se veía destruido, su mánager comenzó a hablar, pero éste lo detuvo.

- Mi hermano…fue un gran hombre que luchó por sus sueños y…hizo su propio camino. Su pérdida, será algo que…siempre llevaremos en nuestros corazones, pero – hizo una pausa – no olvidaremos su legado.

Incapaz de seguir hablando subió a la Van.

Los funerales fueron impresionantes, fanáticos de todo el mundo se trasladaron a Los Ángeles para darle el último adiós, la banda estaba destrozada, sus ex integrantes también acudieron y personalidades del mundo de la música y el cine, ya comenzaba a hablarse de que la leyenda de Jared, sería el nuevo James Dean, muerto en la plenitud de su vida.

Shannon estaba con calmantes, a veces el dolor lo vencia y tomaba grandes dosis para dormirse, la idea de reunirse con Jared en el mas allá lo atormentaba, pero debía cuidar a su madre, como su hermano se lo había pedido. Habían regresado de la ceremonia y el baterista se tendió en el sofá y cerró los ojos. Al despertar se sentía atontado y devastado, estaba completamente solo y eso era muy extraño.

Adormilado, se levantó y caminó por la casa. De pronto se quedó atónito y sin aliento, había escuchado a Jared cantar. Entre furioso y esperanzado se encaminó al segundo piso, había pedido que nadie pusiese ni un disco, ni una grabación de su hermano. No quería oírlo, porque lo destrozaba.

Abrió la puerta de la sala de ensayo y los ojos se le anegaron en lágrimas: Jared estaba ahí, vestido con jeans y una sudadera blanca con cuello en V, llevaba el cabello corto y escarmenado de su color natural y una barba de tres días, la intensidad de los detalles lo abrumó y se quedó sin habla.

“Tell me would you kill, to save your life?

Tell me would you kill, to prove you're right?

Crash, crash, burn, let it all burn

This hurricane's chasing us all underground”

Éste terminó de cantar y aún con los dedos en el teclado, se quedó viendo a Shannon con curiosidad.

-¿Vas a hablar o…te quedarás allí mudo como si hubieses visto…? – No alcanzó a terminar porque éste corrió hacia él y le echó los brazos al cuello mientras sollozaba – un fantasma.

Intrigado y algo asustado abrazó y acarició la espalda de Shannon hasta que éste se calmó.

- Shann…¿Qué pasa…por qué lloras así? – susurró con suavidad.

Tratando de serenarse éste replicó:

- Estabas muerto ¡Te enterramos!, yo vi cuando te mataron, un policía…Harris que nos cuidaba del acosador – exclamó.

El vocalista alzó ambas cejas y mirándolo a los ojos murmuró:

- ¿Qué día es hoy?.

Shannon lo miró extrañado.

- 27 de Diciembre…28 no lo sé – murmuró confundido.

Jared sonrió.

- Es 24 de Enero del 2010, hermano – rió y lo abrazó – tuviste una pesadilla y vaya ¡que pesadilla! – se puso a reír.

El baterista se quedó perplejo.

- Pero…no entiendo, perdí la memoria y la recuperé cuando te vi…teniendo sexo con Tomo.

Su hermano lo miraba con paciencia.

- Si, y casi nos mataste a ambos.

Shannon asintió.

-¿Y el acosador y los policías? – se pasó las manos por el rostro.

- Si, el del gato muerto, pero ya hallaron al tipo Shann, era un paparazzi – sonrió y lo abrazó – Shann, lanzamos nuestro tercer álbum y ahora debemos irnos de gira, creo que tuviste un sueño extraño y horrible, apresaron al tipo el día de mi cumpleaños, retomamos nuestra relación y Tomo está de novio con Emma, ya estrenaron “Mr Nobody” e incluso sacamos el video del tercer disco…- alzó una ceja - ¿No recuerdas nada de eso?.

El mayor suspiró y asintió, comenzaba a recordar, vaya pesadilla…Abrazando a Jared lo besó apasionadamente, éste le correspondió con una sonrisa.

- Vas a tener que contarme lo que soñaste, ¿Cómo sabes si me sirve para una canción?.

Shannon se echó a reír y lo miró con amor y admiración.

- ¿Recuerdas que te casaron? – bromeó Jared – Vaya escándalo, todos buscando tu anillo de compromiso.

El baterista rió, si, lo recordaba…un rumor extraño salido de un sitio en el fin del mundo.

- Con él único que me casaría, sería contigo, Jay – lo miró – Aunque tuviera que perder la memoria y compartirte con todo el mundo, aunque tuviera que pasar todos y cada uno de nuestros momentos. No me canso de estar a tu lado, no me canso de mirarte, de oír tu voz, no me importa que un día nos matemos y al otro hagamos la paz, tú me destruyes en miles de pedacitos y luego con sólo una palabra, me unes.

Jared lo miró con los ojos brillantes.

- Ni yo hubiera podido decirlo mejor, anda ayúdame a ensayar, tú toca el teclado y yo, la guitarra.

Shannon se sentó en el teclado, Jared tomó la guitarra, al oír los primeros acordes el mayor alzó una ceja.

-¿Hurricane? – exclamó.

Jared asintió.

- Es la canción de Wachter masculló el baterista.

Jared rió y acercándose lo besó en los labios, Shannon sintió un estremecimiento.

-Ahora, es nuestra canción.

Shannon sonrió y Jared comenzó a cantar mientras lo miraba.

“No matter how many times that you told me you wanted to leave

No matter how many breaths that you took you still couldn't breathe

No matter how many nights did you lie

Wide awake to the sounds of the pausing rain

Where did you go? Where did you go? Where did you go?

As days go by the nights are on fire

Tell me would you kill to save for a life?

Tell me would you kill to prove you're right?

Crash, crash, burn, let it all burn

This hurricane's chasing us all underground

No matter how many deaths that I die, I will never forget

No matter how many lives that I live, I will never regret

There's a fire inside of this heart in a riot about to explode into flames

Where is your God? where is your God? where is your God?

Do you really want..do you really want me?

Do you really want me dead or alive to torture for my sins?

Do you really want..do you really want me?

Do you really want me dead or alive to live alone?

Tell me would you kill to save for a life?

Tell me would you kill to prove you're right?

Crash, crash, burn, let it all burn

This hurricane's chasing us all underground

The promises we made were not enough

The prayers that we had prayed were like a drug

The secrets that we sold were never known

The Love we had, The Love we had,

We had to let it go

Tell me would you kill to save a life?

Tell me would you kill to prove you're right?

Crash, crash, burn, let it all burn

This hurricane's chasing us all underground

Do you really want..do you really want me?

Do you really want me dead or alive to torture for my sins?

Do you really want..do you really want me?

Do you really want me dead or alive to live a lie?”

FIN

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Bueno, este fic llegó a su fin, pero seguiré publicando de vez en cuando capítulos cortos, asi como el de Navidad. Espero que lo hayan disfrutado,que les haya gustado y que ahora también sufran de "Yaoitis" como yo jajajaja. Nunca quise faltar el respeto a la banda y menos a Jared y Shannon, pueden seguir sus aventuras estudiantiles en el foro de "Dreamland" y prometo no dejar botado este blog, pues escribir este fic fue un viaje inolvidable.

Gracias a tod@s

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En la sección resúmenes encontrarán una guía para el foro.